CAPÍTULO 2.- BARRIO LA VIRGEN DE LUESIA. (Historia popular social de Luesia)
BARRIO DE LA VIRGEN: La calle La Virgen y parte alta de la Calle Castillo.
El Capítulo 1 de la Historia popular social de Luesia, se refirió al populoso Barrio El Rincón, un barrio que tuvo mucha vida, una verdadera comunidad de vecinos solidaria, con muchos vínculos de vecindad, amistad, de vivir todos a una…
El barrio de la Virgen nos trae otros recuerdos como la ermita de la Virgen del Puyal y su ermitaña Elena, la dula y los duleros, las familias de alpargateras, el agua que tanto tardó en llegar, El General, El Alemán, y Casas como la de Turrón, La Garrosa, Murriones, Casa Alta, Metruco, Crispín, Plano, El Cura, Trensino, Caneto y sus enormes vacas, los bueyes de Inocencio...
Podemos convenir que lo que damos en llamar el Barrio de la Virgen, empieza en la Placeta de Fino. En esta Placeta desembocan 4 calles:
- Calle La Iglesia por la que se sube al Castillo, Casa El Cura y a Iglesia El Salvador;
- la calle de La Cárcel que sube del cruce de la Calle Huesca y la Calle de Barrionuevo;
- Calle El Salvador que sube desde las Cinco Esquinas, Casa Bartolico y el Club Puyal
y 4) Calle La Virgen hacia la ermita.
En la Placeta, tenemos Casa Botitas donde vivieron Miguel y Encarna, la fábrica de pieles de conejo de Casa Fernando y las casas de Adrián, Félix Allué Ojer “Félix de Pocho”, Casa La Longasina….
En el Barrio La Virgen, en la parte norte del pueblo y sobre una pequeña colina, destaca la ermita de la Virgen del Puyal, Patrona de Luesia y cuya fiesta se celebra el 8 de septiembre. Cada año, una peña del pueblo es la encargada de “sacar la Virgen” de la hornacina al pedestal.
La ermita es de origen románico, en el tramo del ábside y presbiterio (XII-XIII), reconstruida en el XVI. La imagen es de alabastro y policromada, una escultura gótica del XV, con el niño Jesús jugando con un pájaro.
El 5 de mayo de 1975 se inició la restauración de la ermita, en obra “a vecinal”, liderada por el Párroco Mosé José Luis Lobera Salvo y dirigida por Mosén Jesús Auricinea, que falleció sin poder finalizar la obra y a cuyo entierro en Navardún, acudió mucha gente de Luesia. Aunque en septiembre de 1975 se celebró misa, fue el 21 de marzo de 1976 cuando se procedió al traslado de la imagen de la Virgen desde El Salvador hasta su Casa, en la ermita. En la procesión, participó casi todo el pueblo.
En el atrio de la ermita, mirando a su pueblo natal de Sos, en placa de piedra grabada por Ramón Lliure consta: “In Memoriam de Mosén José Luis Lobera Salvo, Párroco de la Villa de Luesia de 1971 a 1992, por su labor pastoral, social y artística. Luesia, a su hijo adoptivo. MCMXCIII”
El barrio está a los pies de la ermita, las vistas a Val y todo el entorno del pueblo y amplios espacios para correr y jugar con libertad. Pero el cierzo y el viento del norte, cuando arreciaban fuerte en invierno, eran muy molestos. Y el calor sofocante del verano carecía del resguardo que las casas arracimadas del pueblo bajo ofrecían a sus habitantes. Pero tiene más características y señas de identidad: (a) La ermita y su ermitaña Elena, (b) la dula y los duleros ,(c) un problema histórico con el agua y el vecindario(d) son señas de identidad del barrio y de todo el pueblo.
Una nieta de Elena nos habla de su abuela.
a) Elena, la última ermitaña de Luesia.
“En el extremo noreste del casco urbano de Luesia se alza, sobre una loma, la ermita de Ntra. Sra. La Virgen del Puyal, más conocida como La Virgen, sin más.Durante muchos años, al menos 3 generaciones de la familia Sabalza se han dedicado a cuidar con esmero de esta ermita, manteniéndola en buenas condiciones y con su puerta abierta todo el día, para quien quisiera subir a rezar a su Virgen.
La última ermitaña fue mi abuela Elena Sabalza Fernández (1888-1962). Casada con Ángel Aibar Ornate quedó viuda y con 2 hijos pequeños cuando sólo tenía 30 años. Siguió viviendo en la pequeña casa adosada al lateral sureste de la ermita, primero con sus hijos hasta su emancipación, y después sola hasta que con más de 70 años de edad y una salud ya deteriorada se bajó a vivir con su hijo Sixto en el Barrio de San Juan, a pesar de que ella se resistía a dejar su “casica” en La Virgen.
A partir de este momento su hija María siguió cuidando de la ermita, aunque no con la exclusividad que lo hacía Elena.
Elena tuvo 2 hijos:
-Sixto Aibar Sabalza, que fue sacristán de la Parroquia El Salvador de Luesia, además de carpintero. Se casó con Dolores Gimeno, hermana de Dª Pilar Gimeno, gran maestra de la escuela de niñas de Luesia, que muchas recordamos con cariño y agradecimiento. Aprovecho la aportación hecha por José Alegre, quien cuenta que Sixto, como sacristán, fue durante muchos años el padrino de bautismo de todos los nacidos en el pueblo; la madrina solía ser algún familiar femenino del recién nacido. Sixto y su esposa Dolores emigraron a Zaragoza en la década de los 60, como tantos otros. No tuvieron hijos.
-María Aibar Sabalza, casada con Ignacio Cortés Garcés, de Casa Francho, tuvieron 4 hijos: Antonio, Feli, Carmen y María. Como es natural estaba muy pendiente de la madre y, entre otras muchas cosas, diariamente le subía el agua desde la fuente de Barrio Nuevo. ¡¡Dura tarea!!
Los nietos subían con mucha frecuencia a estar con su abuela Elena. Las 2 pequeñas cuentan que todas las tardes, a la salida de la escuela, subían con su madre a casa de la abuela Elena, a tomar café con leche; por supuesto, el café era de puchero y la leche de sus propias cabras. Los mayores subían a dormir con la abuela, sobre todo en invierno, recordando haber sufrido algún que otro quemazo con el calentador que la abuela usaba para calentarles la cama…
Elena tenía como compañía a su perra Paloma. También tenía un corral en los bajos de la casa, con 2 cabras y varias gallinas, que eran para ella una buena fuente de alimentación.
Vivir allá arriba, sin agua y disponiendo de una sola y pequeña bombilla para toda la casa, no debió ser fácil, sobre todo cuando las frecuentes nevadas le impedían bajar al pueblo.
Nunca se quejó y era feliz en su atalaya, desde donde divisaba todo el pueblo.
Mi abuela Elena era una mujer sencilla y buena, a la que quisimos mucho.
”b) La dula y los duleros.
Cada mañana, se abría la puerta de la mayoría de las casas y salía la cabra camino a un corral de la Virgen, el llamado Corral de Murriones. Allí se reunían las cabras de los vecinos, formando un rebaño llamado “La dula”, que sacaba al monte de Val, un pastor-dulero. Duleros fueron Emilio El General, Germán Sánchez, Pascual Cortés “El dulero”, Dámaso Sanz, Alejandro Biesa, Juanito Garcés… y cuando nadie quiso ser “dulero” tocaba ir cada día un vecino a cuidar del rebaño de cabras. Y desaparecieron las cabras, y muirlas para desayunar y el ternasco sabroso "de la cabra de casa" para Navidad...
También hubo dula de ovejas, en la actual Casa Plano y otra dula de vacas, parece ser que por el Matadero.
c.- El enorme problema del agua corriente del Barrio La Virgen.
Desde los años 40, hablar de la Virgen era hablar de que el agua no llegaba.
Cuando la parte baja del pueblo tenía agua corriente en todas las casas, procedente del depósito que hay al pie del castillo, el Barrio de la Virgen no tenía agua porque la presión era insuficiente.
Esta circunstancia marcó enormemente la vida de los habitantes del barrio: había que subirla en cántaros desde la Fuente de Barrio Nuevo y recogerla en grandes tinajas. Eran los críos y crías, los que bajaban y subían la cuesta con los cántaros a la Fuente de Barrio Nuevo.
Para lavar la ropa, había que ir que ir a Formayor y después ponerla a secar sobre matas de juncos o de otras plantas. Huelga decir que esta faena la hacían las mujeres de la casa y con familias tan numerosas, de hasta 10 críos algunas, resultaba una tarea muy muy dura.
En 1940 se habían iniciados las obras para llevar el agua corriente a las casas y el alcantarillado. En 1942, se disponía de un lavadero público en la zona donde se estaba construyendo el Albergue al final de la Calle San Miguel, cerca del puente de la Carretera a Uncastillo sobre el río Villa. El agua “bajaba por su peso” desde el manantial de Formayor al depósito de debajo del castillo y abastecía bien a la Plaza de la Fuente con la fuente vieja, el abrevadero, el lavadero público y muchas casas de la parte baja del pueblo, pero no había presión suficiente para que llegara a La Virgen pero sí que abastecía la fuente de Barrio Nuevo, a la que bajaban desde la Virgen a buscar agua.
Pasaron en torno a 30 años, hasta 1978, cuando llegó el agua corriente a los grifos del Barrio de La Virgen, tras la construcción de dos depósito que hay en el entorno de la ermita y los vecinos de este barrio pudieron, ¡¡¡POR FIN!!!, disponer de agua en sus viviendas, algo tan imprescindible y que hoy nos resulta impensable no tenerla.
La captación desde Pigalo, es posterior, data de 1996 y permite llevar el agua hasta Asín.
d.- El vecindario en los años 50-70 en el Barrio La Virgen. (Hay un poco de lío con el nombre de las casas y la numeración. Igual alguien puede ayudar para subsanar errores, que los hay)
Calle de La Virgen:Nº 1 - Casa la Garrosa. Casa Les. Fue sede de la Peña La Sirka. Padres: José Acín y Gregoria Lobera. Familia numerosa. Siete hijos: Pepe, Ángel, Isabel, Mariluz, Pascual, Carlos y Tere. Para mucha gente es “La Casa Alta”, pero realmente “La Casalta” es la casa de enfrente, la que queda debajo del Castillo de los hermanos Montañés.
Nº 3 - Casa Metruco. Padres: Tomás Cardiel Aquilué. La señora Petra Casabona Soteras contaba a los críos unas historias terroríficas para hacerles miedo. Cinco hijos: José, Avelino, Primitiva, Lucio y Ángel. Ángel, Lucio, José y una hermana (Daniel Cardiel. Nieto)
Nº 5. Casa Portero
Nº 7 - Casa Turrón. El abuelo Pedro Compaired puede ser que fuese a acompañar a las mozas alpargateras que iban a trabajar a Francia de otoño a primavera. Padres: Paco Cardiel y Carmen Compaired. Ocho hijos: Pedro, Mª Dolores, Esteban, Josefina, José Mª, Javier, Rogelio y Jesús
Nº 9 - Casa Crispín. Vivió Martín Aragües Sabalza. Después, Juan Miguel Begué y Felisa Mayayo Solana, con los que convivió mucho tiemposu sobrino Juanito. Marcelino Begué Marcellán fue cura del pueblo.
Nº 11 - Casa El Cura. Padres: Inocencio Garcés (Moniquero) y Estefanía Montañés. Tres hijos: Quiliano, Rosita y Juan. Tenían bueyes para labrar y trillar.
Nº 13 - Casa Artaso. Padres: Josefa Artaso e Inocencio García. Seis: Inocencio, Presen, José (regentó Bar Drácula de Zaragoza, lugar de quedada de los luesianos), César, Jesús y Domingo. La abuela de estos 6 nietos/as, Ciriaca Aquillué Loarre y sus hermanas Florentina (madre de Dorotea, mujer de Pascual Lacosta) y María fueron 3 alpargateras luesianas que migraban desde octubre a mayo a hacer alpargatas a Francia. La nieta Presen, lo recuerda.
Nº 15 - Casa Caneto: Claudio y Saturnina. Sin hijos. Con ellos vivió su sobrino José “Capica” y Martín, que era de Lacasta al que cantaban: “Martinico de Caneto/no vale para tratante/porque lleva las abarcas/sin punteras por delante.”
CASAS PARES: En la esquina de la Calle La Virgen, con la calle Barrionuevo, hubo dos casas: Casa Justa Lacumba (Longás) casada con Emilio “El General” y Casa Murriones, en la que vivió Silvano Duato.
Nº --Casa de Felipa de Ambrosio. Se entraba por la calle Barrionuevo.Vivió una monja, Jacinta y Saturnino. Actualmente viven Antonio y Yolanda.
Nº -- Huerto de Casa Les. Es un solar. Hubo conejos
Nº---Casa Beltrán. Solar tapiado de Casa Sabino. Casa de Benito Beltrán casado con Leona García Ojer, que fue alpargatera. Familia numerosa: María casada con Feliciano, Mª Jesús con Cecilio, Leandro con Magdalena, Celestina con Antonio, Valentina con José, Josefina con Antonio, Pedro con Clotilde, Benito con Cristiana y Nicolás, que falleció joven.
Nº 4 - Casa Artaso (2): Padres: Domingo Artaso y Teresa Jaca. Dos hijos: Antonio y Vicente
Nº 12 - Carmen, de casa la Pancha. La casa fue comprada por José Artaso en la década de los 90.
Nº 14 - Casa Plano: Padres: Félix Burguete y Amparo Lobera. Cuatro hijos: Miguela, Víctor (Trini Izaga), Félix y Adora. Fue el corral de la dula de las ovejas. Pasada Casa Plano,
Nº---Casa Gatiño (Ahora un solar vacío, anterior a casa Plano) Nacieron Pedro, Leandro y...
Nº 16.-Chalet de Catalina Alegre y Ramón LliureEra.
Chalet en construcción.
Nº 20. La Casa Alta. Hermanos Montañés.
FAlta por ubicar: Casa Marro, Julio E, Casa del REY: José M. Ferrer y Nani Fernández, Casa Roque, Casa La Comadre, Casa Domingo de Alicas…
Calle del Castillo: Era de Estaún. (Chalet actual de Pepe Quilez)
Nº 23.- Casa Capón. Padres: Mariano Aragüés y Dionisia Cortés. Diez hijos: Leandra, Domingo, Carmelo, Gregorio, Antonio, Cecilia, Martín, Carmen, Inocencio y Mariano. Ahora viven Rosa Mari Terraz (hija de Carmen) y Miguel Lear
Nº24 - Casa Valentina. Manuel Garcés. Ahora, Casa Agustín. Padres: Manuel Tarragual e Isabel. 2 hijos: Agustín y Victoriana. Manuel experto en el uso de lazos para cazar.
Nº 25. Casa Trensino. (Santiago Ojer y Manuela. José Ojer y Felisa Sabalza con tres hijos: Puri, Mª Rosa y José Luis). Luego también vivieron Julián y Lourdes, que cuida y tiene la llave de la Virgen. Calle Castillo nº 37: Corral de Murriones.
Calle Castillo nº 39. Corral de Barboles. Hoy, Corral de Francho.
( Y hablando de Casa Francho, quiero agradecer la colaboración e información facilitada por los hermanos Feli, Carmen, Antonio y María Cortés.)
Espero en comentarios, aportaciones para mejorar el texto.