miércoles, 2 de diciembre de 2020

Eduardo del Pueyo Begué. Hijo de Luesia.

Según el investigador popular local Miguel Casabona, el músico Eduardo Pueyo desciende de Luesia por parte materna, según se publica en el muro de Facebook Yo soy de Luesia.

Me lo asegura.
Alfonso Cortés Alegre
 . Saqué la información de un blog de Antón Castro cuando se cumplía 100 años de su nacimiento. Estuvo en Luesia a ver si tenía familia aún, en un viaje que hizo en los años 70. Yo le vi en un concierto en la iglesia de San Carlos de Zaragoza, a mediados de los 70 . Estaba mi madre y mi tía María y al final hablamos con él, y sí, desciende de Luesia.



Manuel Trujillo Berges 
Alfonso Cortés Alegre
 Exacto, pedí la partida al Registro Civil de Zaragoza.




Eduardo del Pueyo y Begué, reconocido pianista que desciende de Luesia. Nació en Zaragoza en 1905 y falleció en Bélgica en 1986. Su padre de Sos ( aunque descendiente de Biel)y su madre de Luesia, Benita Begué. Sus abuelos maternos, Eugenio Begué y María Abengochea.

Fue profesor del Real conservatorio de Bruselas y Premio Nacional de música en España en 1984
Tiene calle dedicada en Zaragoza, en Biel y el Conservatorio Superior de Música de Zaragoza, lleva su nombre.

Su repertorio se especializa en Beethoven, compositor con el que se sentía plenamente identificado y cuya versión discográfica de las 32 sonatas es reconocida internacionalmente como magistral.

También ofrece interpretaciones excepcionales de Debussy, así como de los compositores españoles Granados, Albéniz y Falla.

Eduardo del Pueyo ha grabado para las casas Philips y Fontana, en Holanda, y Columbia, en España. Para el sello Harmonia Mundi grabó íntegramente las Sonatas de Beethoven

Selección de grabaciones:


Boletín Oficial de Aragón - Documento completo

DECRETO de 23 de mayo de 1986, de la Presidencia de la Diputación General de Aragón, por el que se otorga el Premio Aragón 1986 a "Las Artes".

Publicado el 19/05/1986 (Nº 45)
Sección: BOA I. Disposiciones Generales
Emisor: DEPARTAMENTO DE CULTURA Y EDUCACION
Registros

Texto completo:

DECRETO de 23 de mayo de 1986, de la Presidencia de la Diputación General de Aragón, por el que se otorga el Premio Aragón 1986 a "Las Artes".

De conformidad con lo establecido en los Decretos 76/1984, de 28 de septiembre, y 31/1986, de 13 de marzo, por los que se instituyen los Premios Aragón a "Las Artes" y a "Las Letras", a "Las Ciencias Sociales y Humanas" y a "La Investigación Científico-Técnica", y a propuesta del Consejero de Cultura y Educación vengo en otorgar el Premio Aragón 1986 a "Las Artes" a don Eduardo del Pueyo Begué.

Dado en Fraga, a veintitrés de abril de mil novecientos ochenta y seis.

El Presidente de la Diputación General, SANTIAGO MARRACO SOLANA

Perfil Biográfico

domingo, 3 de mayo de 2020

Vídeos de Luesia de Francisco Calvo y visita virtual por Luesia y su tierra.




VISITA VIRTUAL POR LUESIA: VILLA MEDIEVAL, IGLESIAS DE SAN SALVADOR Y SAN ESTEBAN, ERMITA DE LA VIRGEN DEL PUYAL Y PAISAJE PROTEGIDO DE SANTO DOMINGO CON PARAJES COMO FUENTE L'ARTICA, PUY MONÉ, PIGALO... http://www.luesia.es/visita-virtual/



domingo, 26 de abril de 2020

Ángel Guinda: Maestro de Luesia.

HERALDO DE ARAGÓN. 26 DE ABRIL 2020
DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD
Ángel Guinda: “De aquí saldremos por la puerta de atrás o con los pies por delante”
El poeta, Premio de las Letras Aragonesas, que publicará en bree 'Los deslumbramientos' 'Recapitulaciones', habla de poesía, de la memoria y del virus
ACTUALIZADA 26/4/2020 A LAS 02:00

  El poeta Ángel Guinda lleva 34 años viviendo en Madrid. Ahora publica 'Los deslumbramientos' y 'Recapitulaciones'. Enrique Cidoncha.
Ángel Guinda (Zaragoza, 1948) ha estado en retiro forzoso en su casa por enfermedad y ha cultivado el silencio y la calma, a la vez que iba al cine y trabajaba en dos poemarios que conforman un único libro: 'Los deslumbramientos', seguido de 'Recapitulaciones', que aparecerá en breve en el sello Olifante. Sincero como siempre, explica cómo vive la pandemia, cómo siente y cómo ve España.
¿Cómo está viviendo el coronavirus?
Con resignación y alevosía. Ronroneando constantemente lo que decía mi abuelo Guinda en Uncastillo: “¡Qué preparo! ¡Vaya panorama!”
¿Dónde le ha cogido y cuáles son sus rutinas?
En Madrid, en casa. Aunque llevo así desde hace muchos años, excepto en los buenos tiempos cuando iba al Moncayo, a Valladolid o a contemplar el mar (Cantábrico y Mediterráneo.) Ahora, claro, no salgo nada a la calle porque no me dejan. Estoy peripatético como aquellos filósofos aristotélicos: camino por la terraza y voy de punta a punta del piso mientras pienso. Leo biografías: ahora estoy enfrascado en la vida de la pintora Tamara de Lempicka. Escucho continuamente sonatas, sinfonías y minuetos de Beethoven.
¿Se ha reencontrado con algo, con alguien, qué pensamientos le han pasado por la cabeza?
Todas las noches me levanto dos veces y, a oscuras, por el pasillo, cada vez que rebaso una puerta entreabierta pienso que me va a tocar una mano. La mano de mi padre. Paso miedo. Incluso me acuerdo del peligro amarillo del que nos hablaban cuando éramos niños.
En cierto modo, por su enfermedad y por la necesidad de descanso, ha estado recluido bastante tiempo. Sabíamos poco de Ángel Guinda. ¿Qué ha pasado en su vida durante esto año en que apenas le hemos visto?
Ha sucedido lo que vaticiné hace más de tres décadas en un poema que comienza: “Me he fumado la vida /como el tiempo se me ha fumado a mí.” Ha pasado la vida. Mucha meditación. Constantes revisiones del proyecto poético en el que he trabajado a lo largo estos últimos seis años. Durante 2019 he visto mucho buen cine actual de distintos países. Después de cada sesión de quimio o de radio veía una película en la gran pantalla de los cines Golem, Renoir, Princesa, Verdi…
Estaba escribiendo el libro de su vida, o uno de ellos, jaja. ¿En qué momento estaría? ¿Cómo lo lleva? ¿Qué es exactamente?
"Durante 2019 he visto mucho buen cine actual de distintos países. Después de cada sesión de quimio o de radio veía una película en la gran pantalla de los cines Golem, Renoir, Princesa, Verdi…"
He estado escribiendo el libro de la existencia de cualquier ser humano: vida, salud, felicidad, amor, enfermedad, vejez (“Envejecer es un catálogo de averías, un repertorio de reparaciones.”) El libro está en encuadernación. Trinidad Ruiz Marcellán, mi editora, me comunicó hace un mes que se presentaría en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza el 21 de abril. Ya ves, el coronavirus forzó la cancelación del acto. Recuerdo que el 23 de febrero de 1981, iba a presentar mi primer libro asumido (‘Vida ávida’), pero un teniente coronel intentó un Golpe de Estado y por orden gubernativa se prohibió el acto en el teatro Oasis. Cuando tengo que presentar nuevo libro me pongo a temblar.
Cuando mira al balcón o desde el balcón, ¿qué ve, qué le conmueve? ¿Qué es lo que más le ha sorprendido de los vecinos o, por extensión, de los españoles?
Desde el largo balcón de casa, en la Plaza Arturo Barea, veo a ambos lados de mí una legión de vecinos aplaudiendo y, a pie de calle, seis sanitarios del Centro de Salud que tenemos enfrente saludándonos cuando se retiran. Me ha sorprendido favorablemente la espontaneidad de su gesto, su fervor y constancia.
¿Hay algo en lo que no cree demasiado, que le suscita desconfianza o prevención?
En la realidad más real. En las promesas del poder y más aún de la oposición, hoy más ilusa, arisca y mentirosa que nunca. En la buena voluntad de algunos políticos, más inmaduros y menos preparados que el pueblo. Unos y otros olvidan que el problema del Poder es no poder.
Un tema de debate nacional que hace pensar otra vez en las dos Españas es la gestión de la crisis. ¿Qué le aplaude y le reprocha al Gobierno de Pedro Sánchez?
Soy demócrata republicano. Respeto y me alegra el gobierno de coalición que se formó tras las últimas elecciones. Le aplaudo más que le reprocho. No es fácil gestionar inmediatamente la eliminación de lo que llega de pronto, ataca por sorpresa y mata. Cuando la Dictadura que padecimos todos íbamos contra el enemigo común. Ahora vemos enemigos en los propios compañeros y amigos.

Ángel Guinda se ha dedicado en los últimos años a la poesía y el pensamiento. Retrato que le hizo Josema Carrasco.Josema Carrasco.
Hace años, Ángel Petisme cantaba: “Ahí vienen los bárbaros” ¿Ya han llegado y son invisibles?
Ha llegado, digamos, un dictador que advierte de nuestros excesos y no tenemos aún las armas ni estrategias para reducirlo. Me pregunto si ese dictador vírico se ha escapado de China o lo han soltado con malas intenciones antipoblacionales para Asia y para muchos países.
"Esta es una época opaca, un tiempo de siniestras competencias para conseguir hegemonías"
¿Cómo saldremos de esta?
Más recelosos del futuro. Saldremos por la puerta de atrás o con los pies por delante.
Ha sido durante 40 años profesor de literatura. ¿Qué les diría, qué les dice a los alumnos que nunca habían vivido nada parecido?
Que estudien mucho y se preparen más, que para ellos será. Cuanto más sepan menos podrán ser engañados ni manipulados y mejores posibilidades laborales tendrán.
¿Considera como dicen algunos que este es un tiempo apocalíptico, un castigo divino…?
Es una época opaca, un tiempo de siniestras competencias para conseguir hegemonías.
Se habla mucho de la fragilidad del hombre y de la sociedad. ¿Nunca hemos sido tan frágiles como grupo?
“Nos creemos colosos. / ¡Somos insignificantes! / ¡Tenemos esta vida en alquiler!”
¿Cómo convive un poeta con la ciencia?
Son muchas las ciencias que conviven en los poemas. Por ejemplo las Matemáticas: por el número de sílabas de los versos que crean la musicalidad, la armonía, el ritmo. La geometría formal de esos versos. La Física, la Química (el aire, el agua…), las Ciencias Naturales (Geología, Botánica, que componen el paisaje), la Zoología, la Astronomía (“Es necesario visitar el cielo”, decía el poeta uruguayo Ricardo Paseyro…
Es traductor, biógrafo, en mayor o menos extensión, crítico literario… ¿Ha pensado en cómo las pandemias, las maldiciones, las pestes o las reclusiones han afectado a los poetas, a los escritores?
Bueno, esas adjudicaciones a mi trayectoria son excesivas. Llevo años dedicado en exclusiva al pensamiento y a la poesía. Fuerzas que han moldeado mi conocimiento, sensibilidad, comportamientos y emociones.
El poeta era como un profeta, una voz que tenía razones. ¿Ha perdido el poetasu condición de visionario? ¿Cuál es su lugar ahora?
Tal vez hoy el poeta está excesivamente ocupado en el conocimiento de lo inmediato, de lo no remoto. La invasión de la realidad enturbia su capacidad visionaria. Pero, en su interior más profundo, está muy interesado en el compromiso con la Belleza, la Verdad, la bondad, la soledad, la solidaridad…
En este tiempo habrá pensado mucho. Mirando hacia atrás, ¿qué cree que ha hecho bien? ¿Se arrepiente de algo?
Es cierto. He pensado y pienso mucho: pensar nos mueve y nos conmueve. El pensamiento y el aire son invisibles pero están ahí, necesarios para la vida. Y me he hecho muchas preguntas. He hecho bien haberme sensibilizado y comprometido ideológicamente con los más desfavorecidos. De joven milité en el PCE-Aragón cuando su Secretario General era Vicente Cazcarra. Y las Juventudes Comunistas de Aragón estaban lideradas por Violeta Ibáñez. Conservo dos carnets del Partido: uno firmado por Dolores Ibárruri y otro por Carrillo. Cuando el PCE se alineó con el eurocomunismo (Marchais, Berlinguer…), abandoné la militancia. Me arrepiento de mis viejos radicalismos. Mi primera suegra –Josefina Marcellán- me decía que “el que vive a todo llega”. Ya en la vejez regreso a lo sagrado, a la religiosidad por el enigma, incluso por el miedo.
"En su interior más profundo, el poeta está muy interesado en el compromiso con la Belleza, la Verdad, la bondad, la soledad, la solidaridad…"
¿La literatura, en estos tiempos de coronavirus, para qué nos puede servir?
La literatura, y todas las artes, nos ayudan a sobrevivir, a sacarnos de este mundo tan bello y a la vez tan miserable (como la condición humana) y transportarnos a la esfera de lo sagrado donde el misterio es suprarreal, inefable.
¿Podrías recomendarnos cuatro o cinco libros de poemas que le hayan marcado la vida?
‘Cántico espiritual’ y ‘Poesías, de San Juan de la Cruz; ‘Rimas’, de Bécquer; ‘La voz a ti debida’, de Pedro Salinas; ‘Veinte poemas de amor y una canción desesperada’, de Neruda; ‘Vida de un hombre’, de Ungaretti; y poemas concretos de Rosalía de Castro, Baudelaire, Salvatore Quasimodo, Dino Campana, Jacobo Fijman, Montale y de los aragoneses Rosendo Tello AínaMiguel Labordeta, Pinillos, Julio Antonio Gómez y otros tantísimos genios poéticos.
  

POEMAS DE ÁNGEL GUINDA
---000---
CASAS
Una dentro de otra llevo puestas
las casas en las que viví.
El tiempo las había precintado.
La memoria es una llave maestra.
---000---
EL ESPEJO
Como un nido de nubes se posó
la noche en la cabeza de la amada.
Llevaba sobre el rostro un pañuelo de bruma.
Parecían los cabellos racimos de uvas negras.
Los iris dos coronas brillantísimas de mar.
Su ausencia sigue siendo un espejo embrujado.
Cuando me miro en él la veo a ella.
¡Blanca y azul como una isla griega!
---000---
REMEMORA tu llegada a esta casa. ¡Esta casa que te
sobrevivirá!
Mira el techo, los balcones, las paredes, el suelo, cada
rincón de ese cuarto más tuyo que tú mismo.
Localiza las impregnaciones de tu voz, las manchas que
aún conservan tus fluidos corporales; la densidad del aire
cargado de presencias.
Tus bodas en llamas. La vida en llamas. La muerte en
llamas.
Todo en ti ya quemándose. Tú ya en todo quemado.
¡Pronto aquí otros mundos suplantarán tu mundo!
---000---
TÁPATE LOS OJOS con las manos, como un niño, para no
ver el mundo.
Busca las orillas del aire desde el balcón de la lluvia.
¡Cultiva la serenidad! Vive austero. Apartado de tanta
vanidad, de tanta codicia.
Como los mamíferos que habitan en los árboles se alejan
de la pantera nebulosa.
Quédate en el dibujo del viaje cuando no escuches el
camino de vuelta.
Hay quien cree porque tiene fe. Hay quien cree porque
tiene miedo. ¡Cree!
¡Y olvídate de ti para ser tú con todos los demás!
*De los poemarios 'Los deslumbramientos', seguido de 'Recapitulaciones', que Ángel Guinda publica estos días en Olifante.



martes, 14 de abril de 2020

Historia popular de Luesia-1: La Semana Santa


Hoy 05.04.2020, cuando las autoridades acaban de anunciar que hemos de seguir sin salir de casa al menos hasta final de mes por la pandemia del coronavirus, iniciamos este proyecto colectivo para compartir nuestras vivencias, experiencias y conocimiento de la Historia popular de Luesia, nuestra Historia, la del pueblo.
HISTORIA POPULAR DE LUESIA-1: La Semana Santa.
Texto colectivo para corregir, matizar, completar... que iré mejorando con los comentarios que hagáis.
BORRADOR.
Los días más señalados eran el Domingo de Ramos con la entrega de ramos de olivo - con caramelos los niños- que se ataban en los balcones de cada casa, la salida en procesión del paso "El Huerto", el Jueves Santo con el lavatorio de los pies, el Viernes Santo con las confesiones y la procesión del Santo Entierro y el Domingo de Pascua con la merienda del panete y tortilla en la Virgen del Puyal.
En los últimos años, empezaba a ser un problema sacar "El Huerto" (Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos) el domingo de Ramos por falta de gente para sacarlo ya que se trata de un paso bastante pesado.
Estos días se vivían en un ambiente de tristeza, funeral y hasta cierto respeto y miedo, porque Jesucristo iba a morir: "las campanas no sonaban" y los acto litúrgicos los anunciábamos los críos saliendo por el pueblo tocando dos carraclas grandes y otras carraclas más pequeñas; los altares e imágenes religiosas se cubrían con una telones de telas moradas; se montaba "el Monumento"... Los hombres frecuentaban los bares aunque se prohibía cantar y bailar hasta la Resurrección el día de Pascua. (El sábado santo se celebraba la Vigilia Pascual y ya se consideraba que Cristo había resucitado con lo que volvía la alegría del "alterne".)
El día de jueves Santo destaca el lavatorio de los pies a los doce apóstoles en una ceremonia al caer la tarde. El sacerdote les entrega una moneda, lo cual podría significar - no lo sé- que se pagaba a la gente por acudir a la ceremonia y dejarse lavar los pies en público. Se leía una Pasión dialogada con varios lectores -que interpretaban a distintos personajes- colocados en los dos púlpitos, en el altar y en el atril desde el que se leen las lecturas. El sermón solía ser muy largo y duro, desde el púlpito, generalmente a cargo de un fraile que venía del convento de Valentuña de Sos del Rey Católico. El fraile también reunía a la zagalería en la iglesia y nos contaba el significado de la Pasión y hasta canciones como"Soy el soldadito del Niño Jesús"... Las hostias se guardaban en un copón dentro del mueble del monumento, que parecía una especie de casa-palacio con telones de figuras de romanos, creo recordar. El monumento no podía quedarse sólo y se organizaban turnos de oración hasta bien entrada la noches, que se celebraba la hora Santa.
Del Viernes Santos recuerdo que durante todo el día, los curas estaban en los confesionarios y la mayoría de la gente se iba a confesar para comulgar en gracia de Dios el día de Pascua, que ir a misa resultaba obligatorio. (Hubo épocas en los años 40 y 50, cuando los domingos se prohibía trabajar y hasta se les denunciaba, en que se anotaba a los que iban o no a misa).
Se celebraba el Viacrucis por las doce estaciones de la iglesia que el cura recorría con los monaguillos que llevábamos una cruz. Y seguían las confesiones, y el sábado santo igual... pero en viernes santo, de siempre se ha celebrado, el acto más popular y multitudinario de la religiosidad luesiana: La Procesión del Viernes Santo. Completaremos los pasos ordenados del madero, Huerto, Verónica, Dolorosa, Cruces, Cruz a cuestas, Apóstoles, El Cristo, cantores y Misserere... (habrá que recuperarlo con Efrén...) y si hay colaboración, pondremos a las familias...
La procesión recrea el entierro de Jesucristo desde la iglesia Parroquial de San Salvador hasta la ermita de la Virgen del Puyal. Hubo un tiempo que también iba a la iglesia de San Esteban.
Se cerraban hasta los bares. Es un acto que se sigue viviendo y participando con enorme respeto, silencio, oración y profundo sentimiento religioso. (Aquí espero añadir los comentarios de los distintos pasos y familias que levan los pasos a hombros)

Conchita Garcia Ezquerra nos comenta que su padre Domingo, acudía cada año desde Pinsoro para "llevar el paso de la Cruz", el paso de la Cruz a cuestas. Llegó a subir con una moto, particpaba en la procesión y volvía por la noche a Pinsoro. Este paso lo llevó también su sobrino José Fumanal. La parte de atrás de la Cruz la sigue llevando Jesús Alegre.
El sábado santo era día de confesiones y confesiones y de oración ante el Sacramento en el Monumento colocado en la entrada a la sacristía, parte derecha, delante del alta de... ... hasta la Vigilia de la noche.
Hubo una época- años 70 y 80- que el sábado se salía por cuadrillas o peñas a comer a hacer un rancho al monte.
El día de Pascua: a merendar el panete con tortillas en la Virgen del Puyal (generalmente niños y mujeres) y muchas meriendas en los bares.

Alfredo Compaired Aragüés nos recuerda: "El domingo de Pascua subiamos a merendar a la Virgen con el PANETE, panecillo propio de ese día.Y la señora Epifania , de casa Lías , montaba tenderetes en el atrio de la ermita con chucherias varias. Y el lunes de Pascua, Sixto,el sacristán ,iba de casa en casa ,gritando: agua de Pascua,que las mujeres recogían, donando uno o dos huevos.
Revive la SEMANA SANTA DE LUESIA en el canal de Youtube de la Asociación Cultural Fayanás: https://www.youtube.com/channel/UCp8b6R6Knmp-vIMI4r7JyUw
Continuará... y este borrador, escrito a vuela pluma, se irá mejorando con lo que vayamos aportando. Con estos datos, posteriormente, podría hacerse una redacción más literaria. También podemos subir fotos. A seguir quietos en la mata. Buen día.



Tú, Jose Alegre Garcés, Angeles Martinez Aragues y 45 personas más

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